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El Encuentro con el Águila

La primera pluma de Águila me la entregó Marilyn Youngbird, que la había recibido en Tierra Hopi. Metí entonces esta pequeña pluma en mi cartera como un gran tesoro. Ahora soy más consciente del significado del Águila, que representa los Ojos de Dios.
Un día, mientras vivía con los Hopi, tuve la visita de Marietjie Venter, mujer de Sudáfrica que me entregó una pluma de un Águila Real Africana que se llamaba ¡Titus!. Su amiga Izolde Hellet había cuidado de este Águila herido y más tarde lo había liberado. Izolda no tenía ni idea de que mi padre adoptivo Hopi también se llamaba Titus.

Este encuentro me hizo visitar Sudáfrica durante mi viaje alrededor del Mundo. Al llegar, Marietjie me llevó a conocer al famoso Profeta Credo Mutua. Sus palabras de bienvenida fueron: “te estaba esperando y quisiera que hiciéramos una ceremonia juntos” (la ceremonia duró cuatro horas). En la ceremonia Credo me dio el nombre Zulú de “Mandiza”, que significa “Águila Voladora” y me dijo que un día encontraría a mi Águila. Cuando nos fuimos había en el cielo una nube ¡con forma de Águila Volando!

En mi segunda visita me pidieron construir una Rueda Medicinal del Círculo de Corazones cerca de una Montaña sagrada para los Africanos. Al final, una famosa pareja de Águilas Negras del Jardín Botánico hizo círculos sobre la Rueda. En la siguiente visita me dijeron que el Águila macho había desaparecido y que la hembra estaba incubando dos huevos. Pero en esas circunstancias la hembra sería incapaz de encontrar comida.

Decidí celebrar una ceremonia en la Rueda Medicinal y fumé la pipa del Águila Negro que Credo me había hecho. Dos días más tarde se vio al águila hembra volando con un nuevo macho, cosa muy rara, pues las águilas se emparejan de por vida y nunca hacen “una segunda elección”. Esta pareja crió después dos aguiluchos. La pareja anterior había estado junta sin criar durante diecisiete años…

Izolda me llamó y dijo que todas las mañanas le visitaba un Águila Real joven, al que llamó como yo, Littlesun. “Debes venir a Durban a conocer a tu águila”, dijo. Cuando llegué hice una ceremonia de cuatro días con la pipa, cerca del árbol en el que se posaba el águila cada mañana. El segundo día el joven Águila Real voló tan cerca de la pipa sagrada que estaba sobre el altar, que pensé que iba a cogerla. El tercer día Izolda me dio un corazón de buey para alimentar a mi águila. Así que puse el corazón en una rama del árbol desde donde se pudiera ver con facilidad. El águila voló dos veces sobre él sin cogerlo. ¿Por qué?

Entonces vimos a Littlesun posado en un árbol muerto, “hablando” con una pareja de Águilas Reales más viejas. Estuvieron allí un buen rato, hasta que llegó la hora de la comida. Me quedé fuera observando las Águilas y en el momento en que Izolda me sirvió la comida…el Águila joven bajó volando ¡y cogió su corazón!. En la “reunión”, la pareja más vieja había dado permiso para coger comida en su territorio.

El cuarto día Littlesun no vino durante la ceremonia de la pipa. El altar estaba al aire libre, con la pipa aún montada. Izolda y yo miramos para arriba y vimos al Águila muy alto por encima de nosotros haciendo su PRIMER VUELO ENCUMBRADO. Cuando estaba justo encima de nosotros paró un segundo y batió sus alas. Entonces pedí recibir una sola pluma. Poco después, el joven Littlesun dejó caer una pluma blanca del pecho, lo que confirmó la profecía de Credo Mutua.

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